"Vuelta al cole” con nuevas directrices para las bibliotecas escolares

la IFLA acaba de publicar la segunda edición de sus Directrices, renovadas y ampliadas, que tienen como objetivo guiar a la comunidad escolar y a los responsables de la toma de decisiones para la mejora de un recurso esencial en el aprendizaje. Tanto si en vuestro centro educativo existe un compromiso claro con la necesidad de tener una biblioteca escolar fuerte como si estáis en la batalla por lograrlo, este documento supondrá una ayuda muy valiosa. Vamos a resumir aquí sus principales aportaciones. bibliotecaescolar-cloud

El objetivo de las bibliotecas escolares

Sabemos que deben jugar un papel esencial para la mejora de la enseñanza pero, ¿cómo define la IFLA el objetivo principal por el que deben trabajar las bibliotecas escolares? Lo resume en una sola frase: formar estudiantes alfabetizados informacionalmente que participen de forma responsable y ética en la sociedad. Por estudiantes alfabetizados informacionalmente entiende alumnos que:
  • son competentes para orientar su propio aprendizaje, son conscientes de sus necesidades de información y participan activamente en el mundo de las ideas;
  • tienen confianza en su capacidad para resolver problemas y saben cómo localizar información relevante y fiable;
  • son capaces de gestionar herramientas tecnológicas para acceder a la información y de comunicar lo que han aprendido;
  • son capaces de operar con comodidad en situaciones en las que hay varias respuestas o ninguna respuesta;
  • buscan realizar trabajos de calidad;
  • son flexibles, capaces de adaptarse a los cambios y de trabajar tanto de forma individual como en grupo.
Lo que necesitan Para poder cumplir con este ambicioso objetivo, es evidente que las bibliotecas escolares necesitan tener suficiente apoyo en dos sentidos: una legislación que las reconozca y regule, y financiación sostenible. Ese es un mensaje que es necesario hacer llegar alto y claro a las personas responsables de tomar decisiones al respecto. Y dado que su tarea es compleja, especializada y de enorme importancia, es esencial que estén gestionadas por personal profesional, con, como mínimo, “el mismo nivel educativo y la misma preparación que el profesorado”, según marcan estas directrices. Además, recuerda que los aspectos más operativos de la gestión de las bibliotecas se gestionarán mejor por personal administrativo y técnico, lo que, de paso, liberará a los bibliotecarios escolares para poder dedicarse plenamente a su papel de formación, gestión y colaboración con la comunidad escolar.

Colecciones y actividades

Con los objetivos claros y los recursos que son necesarios también, toca hablar de la actividad de la biblioteca escolar. Respecto a los fondos es importante elaborar de forma colaborativa una política de desarrollo de la colección basada en dos ideas: por un lado, su elaboración debe ser colaborativa para incorporar el conocimiento que como expertos tienen los profesores en sus materias; y, por otro, debe estar en relación con el curriculum y con las necesidades e intereses particulares de la comunidad escolar, además de reflejar la diversidad social dentro y fuera de la escuela. biblioteca-escolar_dibujo   Las directrices también hacen referencia a las actividades pedagógicas en las que debe centrarse la biblioteca escolar, y que no solo se dirigen al alumnado:
  • Alfabetización y promoción de la lectura.
  • Alfabetización en el uso de la información y los medios de comunicación.
  • Aprendizaje basado en la investigación y el pensamiento crítico.
  • Integración tecnológica.
  • Desarrollo profesional para los profesores.
  • Desarrollo de la afición a la cultura y la literatura
En sus recomendaciones, el nuevo documento de la IFLA hace referencia a algunos aspectos adicionales que merece la pena destacar. Por un lado, la necesidad de contar con un buen plan de desarrollo de lo que consideran los tres elementos esenciales para que funcione una biblioteca escolar: personal bibliotecario cualificado, una colección que funcione como apoyo para el curriculum escolar, y planificación específica para el crecimiento de la biblioteca. Además destaca la necesidad de evaluar continuamente los servicios y programas bibliotecarios y el trabajo del personal. Es esencial no solo para garantizar que se cumplen objetivos y se mantienen niveles de calidad, sino también para contar con información que sirva para defender el valor de la biblioteca escolar. Porque ya sabemos que el papel que juegan en la enseñanza y el aprendizaje no siempre es bien entendido, ¿verdad? Por eso, porque además del trabajo interno que se desarrolle por parte de la comunidad educativa, las bibliotecas escolares necesitan apoyo y reconocimiento dentro del sistema educativo, creemos que merece la pena destacar otra de las recomendaciones del informe: debe existir legislación adecuada en el nivel administrativo correspondiente (especialmente el autonómico, en el caso de España) que regule las responsabilidades en la creación, gestión y mejora continua de las bibliotecas escolares y los derechos a la igualdad en el acceso de los estudiantes, a la libertad de información, y el derecho a la propiedad intelectual. Esta es una muy buena época para ponerse a trabajar en el ajuste de vuestras bibliotecas escolares a estas directrices. Si tenéis experiencias interesantes al respecto que queráis compartir estaremos encantados de difundirlas. Podéis contarlas en los comentarios a esta entrada o escribirnos a redessociales@infobibliotecas.com ¡Feliz vuelta al cole!]]>

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