Contra la intolerancia, herramientas para la biblioteca multicultural

El caso es que en muchos lugares de Europa corren malos tiempos para la convivencia intercultural. charlie-hebdo-portadaMás allá de las soluciones policiales que llenan los informativos estos días, estamos seguros de que desde las bibliotecas se puede hacer mucho por reforzar el conocimiento entre comunidades y los valores democráticos vinculados a la tolerancia y la libertad, para construir un dique contra los factores que llevan a este tipo de sucesos. Por eso hemos buscado herramientas que ayuden a lograrlo, y hemos encontrado un fantástico paquete de materiales publicados hace apenas dos meses por la IFLA en su web, diseñados para la aplicación del Manifiesto por la Biblioteca Multicultural elaborado por la IFLA y la UNESCO.

El Manifiesto

El manifiesto IFLA/UNESCO empieza definiendo términos: por “multiculturalidad” se refiere a la coexistencia en armonía de culturas diferentes, y por “cultura” entiende «el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”. Y habla de que la diversidad cultural es patrimonio común de la humanidad y que, como tal, “debe ser conservada y mantenida para el beneficio de todos”. En este contexto tienen que actuar las bibliotecas para “reflejar, apoyar y promover la diversidad cultural y lingüística”. Multiculturalismodiversity-tree-handsPara ello, la biblioteca multicultural debe garantizar al acceso de toda la comunidad a sus servicios sin discriminación alguna por su origen cultural o lingüístico. La diversidad debe palparse en la información, materiales y servicios que se ofrecen, y también en el personal que trabaja, que debe ser reflejo de las distintas culturas que forman la comunidad. Dice el manifiesto que se debería prestar especial atención a los grupos que a menudo sufren marginación en las sociedades culturalmente diversas: las minorías, los refugiados y solicitantes de asilo, las personas inmigrantes y las comunidades indígenas. Pero, además ser fiel reflejo de su comunidad, la biblioteca debe, entre otros:
  • tener un papel proactivo en la sensibilización sobre el valor positivo de la diversidad cultural y promover el diálogo entre los diferentes grupos;
  • facilitar la coexistencia armónica de las diferentes lenguas, incluyendo el aprendizaje de varias lenguas desde edades tempranas;
  • salvaguardar el patrimonio cultural y lingüístico, incluyendo el intangible;
  • y apoyar el intercambio de conocimientos y buenas prácticas en relación con el pluralismo cultural.

Cómo ser multicultural de verdad

Para que todos estos “deberes” no queden en meras palabras, los servicios y actividades relacionados con la multiculturalidad de pueden ser “adicionales” sino centrales en la acción de la biblioteca. Deben impregnar el desarrollo de la colección, las tareas de conservación del patrimonio cultural, los programas educativos y los materiales de promoción y difusión. La biblioteca debe contar con un plan estratégico en el que definan la misión, objetivos, prioridades y servicios de la biblioteca relacionados con la diversidad cultural. El plan debe estar basado en un análisis de las necesidades de los usuarios y contar con los recursos necesarios, para lo que se hace un llamamiento a los gobiernos y otros organismos involucrados en la toma de decisiones para que financien adecuadamente a las bibliotecas en estas tareas. Como el manifiesto recuerda, ésta puede ser una buena política para garantizar la convivencia y la seguridad, y seguro que sale más barato que llenar las calles de policía. Como os comentaba al comienzo de este artículo, el Kit de Implementación del Manifiesto por la Biblioteca Multicultural proporciona herramientas muy útiles para entender y aplicar cada parte de ese manifiesto: qué tipo de preguntas te puedes hacer para definir la forma de abordar la multiculturalidad desde tu biblioteca, manuales para llevar a cabo talleres de trabajo sobre el Manifiesto, modelos para definir la misión de la biblioteca multicultural y elaborar planes estratégicos… Todo ello con un enfoque muy práctico, aunque, eso sí, en inglés. Ya en español tenéis otra publicación de la IFLA que puede ser de lo más útil: “Comunidades multiculturales: directrices para el servicio bibliotecario”. El documento explica, entre otras cosas, cómo analizar las necesidades de la comunidad, el desarrollo de colección, el trabajo en relación a los recursos humanos y la difusión de las actividades, e incluye ejemplos de buenas prácticas llevadas a cabo en EE.UU., Canadá, Australia, Dinamarca, Estonia, Holanda y Noruega, entre otros. Esperamos que estas herramientas os ayuden a hacer de vuestra biblioteca un instrumento para impulsar la tolerancia y la convivencia en vuestra comunidad. Y si ya sois activos en la materia, nos encantaría conocer vuestras actividades para contarlas. O podéis hacerlo vosotros mismos, como siempre, en los comentarios. ¡Feliz y pacífica semana!]]>

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