Bibliotecas y desarrollo sostenible II: las bibliotecas escolares, infantiles y juveniles

ejemplos de buenas prácticas y recomendaciones para la acción para impulsar la relación entre bibliotecas y desarrollo sostenible. Si la semana pasada os hablábamos en este blog del papel de las bibliotecas públicas, del acceso a la información de las Administraciones Públicas y de la conservación del patrimonio, en esta nueva entrega nos centraremos en otros pilares fundamentales en la aportación de las bibliotecas al desarrollo y el bienestar de las personas: las bibliotecas escolares, y las infantiles y juveniles. bibliotecaEscolar_cartelEn el capítulo sobre bibliotecas escolares, empezamos con un dato que lo dice casi todo. Dependiendo de los países tan sólo entre el 1 y el 10% de la población puede permitirse llevar a sus hijos a colegios con bibliotecas escolares de calidad. Dadle la vuelta a estos porcentajes (entre el 90 y el 99% no tiene dicho acceso), y se os helará la sangre. La IFLA hace todo un recorrido sobre las aportaciones que las bibliotecas escolares hacen (o deberían hacer) al desarrollo. Resumimos las que nos parecen más interesantes:

  • Son un espacio físico y digital abierto y accesible a todos y todas, que proporciona acceso a fuentes de información de calidad.
  • Son un lugar seguro en el que apoyar e impulsar la curiosidad, la creatividad y la orientación hacia el aprendizaje, un lugar en el que explorar todo tipo de materias.
  • Son un espacio en el que los estudiantes adquieren capacidades y la disposición para gestionar la información y generar conocimiento.
  • Son un espacio tecnológico que proporciona herramientas, software y asesoramiento para la creación, representación y difusión del conocimiento, y un lugar en el que la comunidad educativa puede aprender a usar de forma ética y segura las herramientas digitales.
  • Son un centro para la alfabetización en todas sus formas.
  • Son un espacio abierto para la organización de actividades educativas, culturales y profesionales para toda la comunidad.
Pero para que todo esto sea una realidad se necesitan leyes y financiación estable que garanticen:
  • La existencia de, al menos, un bibliotecario escolar cualificado adecuadamente para poder ejercer sus funciones de gestión bibliotecaria, alfabetización, colaboración con el profesorado y participación en la comunidad educativa.
  • Colecciones diversas y de alta calidad en todos los formatos (impreso, multimedia, digital).
  • Políticas y directrices claras para el desarrollo de los recursos necesarios para apoyar la capacitación de los estudiantes y su desarrollo intelectual.
  • Servicios de TICs que extiendan el alcance de la biblioteca a todas las áreas de la escuela y al hogar, con acceso a las colecciones, a los recursos comunitarios y a las herramientas para investigar, construir, presentar y compartir el conocimiento.
BibliotecaEscolar_ilustracionEl informe de la IFLA recuerda algunos estudios que han demostrado lo que parece obvio: el tamaño y la calidad de una biblioteca escolar, y su dotación con personal cualificado, son el mejor indicador para predecir unos buenos resultados académicos, con mayor incidencia, incluso que otros factores como los económicos.

Las bibliotecas como derecho

Cuanto antes comienza una persona a tener acceso a la información, más eficiente y duradero será dicho acceso. Las bibliotecas infantiles y juveniles son claves en algunos aspectos esenciales para el desarrollo social y económico de los países: hacen posible la igualdad de oportunidades en el acceso a la información y la alfabetización, motivan a los niños a convertirse en personas competentes y con confianza en sí mismos, y les facilitan en espacio en el que pueden experimentar por primera vez lo que significa ser un ciudadano de pleno derecho. Así resume la IFLA el papel esencial que ocupan -o deben ocupar- las bibliotecas infantiles y juveniles en cualquier programa de desarrollo económico sostenible. Su aportación a dicho desarrollo es múltiple:
  • Como las bibliotecas escolares, proporcionan acceso a una gran variedad de recursos, información y herramientas seleccionados y de alta calidad, en todos tus formatos, incluido el digital.
  • Tienen profesionales cualificados que ayudan guían y enseñan a los usuarios más jóvenes a acceder y evaluar la información.
  • Organizan una gran variedad de programas y actividades para el fomento de la lectura, la alfabetización informacional y digital, el desarrollo de la creatividad, el trabajo conjunto con las familias…
  • Además de recursos y orientación, ofrecen un lugar seguro para niños y niñas en el que pueden hacer sus deberes y desarrollar habilidades sociales en igualdad.
  • Refuerzan a padres, madres y educadores, y participan en la comunidad, colaborando con escuelas, ONG y otras entidades.
La IFLA aporta una larga lista de ejemplos muy interesantes de trabajo de estas bibliotecas en todo el mundo. Vamos a mencionar solo unos pocos:
  • En Burkina Faso, Friends of African Village Libraries -una ONG dedicada a crear pequeñas bibliotecas rurales en África- ha producido fotolibros y ha creado un pequeño centro multimedia en la localidad de Houndé, donde utilizan escáneres e impresoras láser para producir libros en idiomas locales, con historias cercanas a sus realidades.Biblioteca_Burkina
  • En Bulgaria, la biblioteca regional Lyuben Karavelov ha puesto en marcha un proyecto de alfabetización financiera combinando con formación en tecnología móvil para niños y jóvenes en la localidad de Ruse, con el que les enseñan a gastar su dinero con sensatez y a ahorrar para el futuro.
  • 1303, la biblioteca pública de Munich tiene todo un programa con talleres para jóvenes, institutos, profesorado y padres y madres sobre la web 2.0, que incluyen temas como el ciberacoso, los principios éticos en los videojuegos y las formas de hacer política desde la web.
La Sección de Bibliotecas Infantiles y Juveniles de IFLA termina con varias recomendaciones escuetas y directas para apoyar estos servicios bibliotecarios esenciales para el desarrollo:
  • Garantizar no solo la financiación para las actividades diarias sino también financiación a largo plazo para estas bibliotecas, incluyéndolas como factores clave en las políticas nacionales y locales para el desarrollo.
  • Construcción de liderazgos.
  • Puesta en marcha de cursos de formación (inicial y continua) que incluya alfabetización informacional y TICs.
  • Financiación de equipamientos de TICs para las bibliotecas y de la formación en el uso de esas tecnologías el personal de las bibliotecas.
  • Apoyo a las redes y asociaciones de bibliotecarios infantiles.
Ahora que soplan vientos de cambio y que, como mínimo, se percibe cierta apertura hacia nuevos enfoques para el desarrollo económico y social en nuestro país después de la terrible crisis que estamos padeciendo, merece la pena que en España tomemos nota de estas reflexiones, recomendaciones y ejemplos. Porque creemos que con liderazgos fuertes desde las bibliotecas, con solo un poco de voluntad política e inversiones nada exuberantes, las bibliotecas pueden devolver unos beneficios exponenciales a las comunidades. Ojalá así sea. ¡Feliz semana!]]>

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1 comentario en “Bibliotecas y desarrollo sostenible II: las bibliotecas escolares, infantiles y juveniles

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