Sátira y rebeldía: libros para reirse de todo

Mark Twain decía: «La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa«. No sabemos si es por eso, porque quieren dotarnos de todo un arsenal imprescindible para la lucha diaria en los tiempos que corren, pero el caso es que la editorial Anagrama se ha puesto seria y ha decidido reunir en una nueva colección de bolsillo -”La conjura de la risa”- las obras más humorísticas de su catálogo. Evelyn Waugh, Tom Sharpe y el primero de nuestros sugeridos de hoy, John Kennedy Toole forman parte de esta colección, en la que también se encontrarán por primera vez en edición de bolsillo “Delicioso suicido en grupo”, de Arto Paasilinna; “Una lectora nada común”, de Alan Bennet; y “Alta fidelidad”, de Nick Hornby. Pero vamos con lo prometido, el tragicómico Ignatius.

 

“La conjura de los necios”, de John Kennedy Toole (Anagrama).

necios--644x362Dice el escritor Elif Shafak que si hubieran soltado de Don Quijote en las entrañas del Nueva Orleans moderno, se habría convertido exactamente en Ignatius J. Reilly, el hipocondríaco, melancólico y filosófico antihéroe que protagoniza de “La conjura de los necios”. No creemos que haga falta recordar que esta obra de John Kennedy Toole se ha convertido en una de las mejores novelas satíricas de todos los tiempos, una impagable lectura para el verano, el otoño, el invierno, la primavera, y otra vez el verano. Y como toda buena sátira va más allá de producirte mucha risa: es una rebelión contra la era moderna, una historia de soledad en medio de las multitudes.

John Kennedy Toole se suicidó a los 32 años sin ver publicado su libro y creyendo que no tenía talento para crear. Fue su madre, Thelma, quien logró con mucho esfuerzo que el manuscrito viera la luz. Nueve editores lo rechazaron hasta que cayó en las manos del escritor Walter Percy. El, al principio, se resistió a leerlo pero finalmente logró que se publicara y acabó comparando a Kennedy Toole con Cervantes y Shakespeare. La obra ganó el Pulitzer en 1981, doce años después de la muerte de su autor.

“Nobles y rebeldes”, de Jessica Mitford (Libros del Asteroide).

JessicaMitfordNuestra segunda recomendación de hoy (no tan satírica pero sí deliciosa y de lo más entretenida) nos acerca a Jessica Mitford, la quinta de las seis hermanas Mitford, unas jóvenes que causaron sensación en la Gran Bretaña en los años 30 y 40 por sus comportamientos extremos y, para la época, escandalosos. Las Mitford eran hijas de Lord Redesdale, miembro de la rancia aristocracia británica con muchas tierras y problemas de dinero, vago, colérico, racista, fascista… y machista. A su único hijo varón lo envió a estudiar al elitista Eton, pero pensaba que las mujeres no tenían por qué recibir educación más allá de la presencia de sucesivas institutrices que duraban poco en la casa familiar porque las hermanas las humillaban hasta echarlas. Aún así, tres de las hijas acabaron convirtiéndose en escritoras.

La política se respiraba en las mansiones de las hermanas Mitford. Como el padre, dos de ellas fueron abiertamente filonazis (nada menos que Unity Valkyrie se llamaba la cuarta de las Mitford, y llegó a ser amiga y, posiblemente amante, de Hitler). A Jessica, sin embargo, la apodaron “la oveja roja” de la familia, y hasta tal punto llegaban sus convicciones comunistas que, junto a su pareja (sobrino de Churchill), llegó a luchar en la Guerra Civil española en defensa de la República. De cómo se crió Jessica Mitford, y de éstas y muchas otras aventuras de las hermanas se ocupa el libro que aquí os recomendamos, totalmente autobiográfico.

 

“El forastero misterioso”, de Mark Twain (Libros del zorro rojo).

forasteroY terminamos como empezamos, con más sátira y con Mark Twain, esta vez con una novela póstuma del gran autor estadounidense, que destacamos en el apartado de literatura infantil y juvenil. Póstuma a petición del propio Twain, que indicó a su albacea que la publicara una vez hubiera fallecido. La protagoniza un tal Satán que en el siglo XVI llega a una aldea austriaca en la que se encuentra con unos niños a los que ayudará a descubrir las atrocidades cometidas por los hombres. Una historia que ridiculiza los ritos religiosos y critica la crueldad social, y que está ilustrada en esta ocasión por el artista alemán Atak, quien ha recibido por este trabajo una Mención de Honor en los Premios Bologna Ragazzi de Ficción. Por cierto que aquí podéis ver una selección de los trabajos de este artista.

Y como para escribir esta entrada nos hemos leído unos cuantos post de citas sobre la risa, no nos resistimos a acabar con una de las que más nos ha gustado. Se trata de un proverbio japonés que dice: “El tiempo que pasa uno riendo, lo pasa con los dioses”. Pues eso, ambrosías, libros y unas buenas risas para comenzar julio. ¡Feliz semana!

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