Premios CILIT: Bibliotecas que contribuyen a la justicia social

premios New Landmark Libraries otorgados por el Library Journal a las mejores bibliotecas de EE.UU y Canadá de reciente construcción -que reconocían a bibliotecas abiertas, participativas y sostenibles desde el punto de vista del diseño arquitectónico- hoy nos detenemos en otro premio concedidos recientemente, éste en el Reino Unido, y que reconoce a las bibliotecas que contribuyen a la justicia social, el empoderamiento de las personas y la mejora de su calidad de vida. Nada más y nada menos. PremiosCILITSe trata -algunos de vosotros lo habréis adivinado ya- del premio “Libraries change lives” que otorga CILIP, la principal asociación profesional británica de bibliotecarios y documentalistas. Este año el reconocimiento ha ido a parar a un proyecto de las Bibliotecas Públicas de North Ayshire, un condado escocés situado al suroeste de Glasgow, que registra los mayores índices de desempleo juvenil de Escocia. El proyecto, denominado Appiness (juego de palabras que mezcla “app” y “happiness”) aborda este problema de forma temprana mediante un programa de educación digital dirigido a preescolares que facilita se aprendizaje en varias áreas: alfabetización lingüística y matemática, arte, música, ciencia y tecnología. Se trata de enseñar a hacer un uso informado y seguro de tecnologías digitales -incluidos ordenadores personales y tabletas- para acceder a una colección especial de materiales educativos y app. Ya han participado casi 200 niños y 250 adultos, padres y madres que en su inmensa mayoría (uno de cada 8 en el Reino Unido) desconocen cómo hacer que los niños hagan un uso seguro de internet por medio de los controles parentales. En este vídeo podéis ver más de lo que han hecho, incluido el spot realizado con los niños para promocionar la propia biblioteca y todos sus servicios, más allá de la consulta y el préstamo de libros, En la comunidad todos están la mar de contentos con este proyecto. El director de la escuela primaria dice que los niños que han participado en estos talleres forman ahora “un equipo de líderes digitales que pueden transferir al resto del alumnado (y al profesorado) esos conocimientos”. Por su parte, el presidente del Consejo del North Ayrshire ha reconocido directamente el papel de las dos “apasionadas y dedicadas” bibliotecarias que han impulsado el proyecto. Gracias a ellas, dice, “la biblioteca del condado ha creado una plataforma pública desde la que han desafiado las percepciones tradicionales sobre el tipo de servicios que las bibliotecas pueden ofrecer. Su papel en la comunidad ha cambiado de forma significativa, aportando beneficios considerables a los usuarios”. Nos gusta mucho esa apreciación de que iniciativas de este tipo ayudan a romper esquemas y a empezar a mirar a todo ese amplio mundo de posibilidades en las que ya trabajan muchas bibliotecas (y otras quieren hacerlo). Ese cambio de percepción puede abrir muchas puertas a nuevos proyectos innovadores.

Empoderar a las personas

Y hablando de otros proyectos, vamos a resumir también los que impulsan los dos finalistas del premio CILIT. Cruzamos el país y nos vamos a las Bibliotecas Municipales de Portsmouth, en el sudeste de Inglaterra, que fueron seleccionadas por su programa de recursos para personas con discapacidad visual, que tiene como objetivos mejorar su bienestar y sus niveles de independencia, y con el que han generado vínculos con otras instituciones de la región (escuelas, Administraciones y asociaciones comunitarias) para garantizar que se tienen en cuenta a estas personas a la hora de planificar e implementar los servicios locales. Entre otras cosas, han creado desde la biblioteca una línea telefónica de ayuda, servicios de Braille y de traducción de información a formatos alternativos, han puesto a disposición de los usuarios tecnologías de accesiblidad y organizan actividades en grupo como clubes de lectura, entre otras. Lindy Elliot, directora de Servicios Bibliotecarios de los Archivos y Bibliotecas de Portsmouth, resume muy bien el espíritu del proyecto: “Esto va de empoderar a las personas, de que la gente pueda seguir con su vida de una forma positiva”. En este vídeo podréis ver más. El otro proyecto finalista ha sido el “Cultural Hubs” (centros o nodos culturales) de los Servicios Bibliotecarios de St. Helens, una de esas ciudades ex mineras del norte de Inglaterra de las que ha desaparecido prácticamente la industria, lo que la ha convertido en una de las zonas más desfavorecidas del país. Desde las 13 bibliotecas de la localidad intentan contribuir al aprendizaje de jóvenes y adultos, a su salud física y mental y a la cohesión de la comunidad mediante un uso innovador y creativo de las artes. Para ello, igual que en Portsmouth, han generado alianzas con otros servicios municipales para desarrollar sus actividades. La mayoría de los usuarios de estos “cultural hubs” son personas que ya son habituales de los servicios sociales o están en riesgo de serlo. Con las actividades culturales creativas intentan hacer aflorar talentos, mejorar su salud mental y atraer a un público que probablemente de otra forma no acudiría a la biblioteca. Y estas personas acaban en gran número participando en otras actividades relacionadas con el aprendizaje. Lo que intentan ahora desde el Departamento de Arte y Bibliotecas del Ayuntamiento de St. Helens es que estos servicios no se perciban, ni por el personal de la biblioteca ni por usuarios, como un añadido, sino que pasen a formar parte estructural de su oferta. En este vídeo podréis ver más. Un equivalente en España de estos premios podría ser los que concede la Fundación Biblioteca Social que este año celebran su segunda edición. La convocatoria está abierta hasta el 10 de diciembre y podéis consultarla aquí. Desde este blog os animamos a presentar vuestros proyectos. ¡Feliz semana!]]>

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Bibliotecas y desarrollo sostenible: ideas para la acción (I)

IFLA_UNagendaEn agosto se cumplirá un año de la aprobación de la Declaración de Lyon sobre Acceso a la Información y Desarrollo por la que la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) y más de medio millar de instituciones educativas y culturales de todo el mundo -desde organizaciones bibliotecarias a universidades- reivindican la necesidad de garantizar el acceso igualitario a la información y el conocimiento para favorecer el desarrollo sostenible y mejorar la vida de las personas. La declaración es un instrumento de presión para influir en la agenda de desarrollo de Naciones Unidas, y un año después de su aprobación, la IFLA ha publicado el resultado de una consulta realizada a sus diferentes secciones sobre la relación entre bibliotecas y desarrollo sostenible. Hay ejemplos e ideas muy interesantes que constituyen un excelente argumentario para la acción en la defensa y mejora de los servicios bibliotecarios. Aquí os presentamos una primera entrega de las más destacadas.

La bibliotecas, la nueva plaza del pueblo

Son espacios públicos donde todo el mundo es bienvenido y puede participar, hacen una aportación esencial al desarrollo del capital social, educativo y recreativo de las comunidades locales, y son un pilar importante de la democracia. Son las bibliotecas públicas, las nuevas “plazas del pueblo”. Así reivindican desde la Sección de Bibliotecas Públicas el papel de éstas en el desarrollo sostenible de las comunidades. Los servicios bibliotecarios, las herramientas tecnológicas, los formatos de las colecciones y las necesidades de la población son diversas y siguen evolucionando a un ritmo acelerado, pero desde la sección identifican algunos ejes clave en la ecuación que une bibliotecas y desarrollo sostenible, como son la contribución de éstas a la alfabetización informacional y digital, el acceso de a la tecnología y los medios de comunicación, el apoyo a los creadores y al desarrollo de nuevas formas de creatividad, y el acceso a la información y las ideas. Y aportan valiosos ejemplos de buenas prácticas:
  • Las bibliotecas del Logan City Coucil (Australia) han desarrollado talleres de búsqueda de empleo para desempleados mayores, como madres que se reincorporan al mercado de trabajo, empresarios que han perdido sus negocios o trabajadores que sufren de forma continua períodos de paro.
  • En Kenia, la biblioteca pública de Buruburu tiene un bibliotecario digital móvil que lleva la magia de los ebooks a hospitales, escuelas y instituciones para jóvenes que han delinquido.
  • En la biblioteca pública de San Javier-La Loma, una localidad a las afueras de Medellín (Colombia) tenían un problema: cuando estaban diseñando sus servicios a la comunidad se dieron cuenta de que no existían mapas actualizados de la población desde 1071. Impulsaron un proyecto para elaborar mapas de la comunidad de forma participativa, con los vecinos decidiendo qué querían que se incluyeran en ellos y creando los mapas de sus propios vecindarios.
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  • En Croacia, la biblioteca de Rijeka organizó talleres para dar cauce a la creatividad de estudiantes y jóvenes desempleados con la publicación de una revista online muy atractiva, que aborda asuntos que realmente preocupan a la gente para hacer frente así al sensacionalismo de la prensa local.
  • En la biblioteca pública de Olsztyn (Polonia) han puesto en marcha un laboratorio de TICs, el MultiCentre, en el que los usuarios pueden componer música, dibujar caricaturas, producir películas de todo tipo, incluidas las de animación, y construir robots. Organizan cursos en cuatro módulos: MultiArt, MultiMusic, Multiciencia y MultiTec.
Más allá de estos ejemplos (y nos cuentan muchos más), la sección de bibliotecas públicas hace una serie de recomendaciones para el desarrollo de políticas públicas. Desatacamos algunas:
  • Defender del acceso universal y gratuito a las bibliotecas públicas.
  • Apoyar la participación y la formación de las personas en las aptitudes y las habilidades necesarias para el aprendizaje, el acceso a la información y la alfabetización en todas sus formas.
  • Reconocer y apoyar la importancia de las bibliotecas públicas como lugares seguros y neutrales que contribuyen activamente al desarrollo del capital económico y social.
  • Defender a campañas internacionales la posición de las bibliotecas públicas como elemento clave para facilitar información esencial y de confianza.
  • Garantizar el uso de herramientas tecnológicas para el desarrollo empresarial, permitiendo que las bibliotecas estén bien equipadas y actualizadas en las TICs.
  • Defender una financiación fuerte de las bibliotecas públicas.
Desde otras secciones, se ha profundizado en algunos de estos aspectos. Los vemos a continuación.

Adquisiciones y desarrollo de colecciones

El acceso libre, gratuito e igualitario a información de calidad es esencial para el desarrollo sostenible, y para que esto sea posible es necesario que bibliotecas y centros de documentación tengan unas políticas de colecciones adecuadas. También lo es la potenciación del acceso abierto, y en particular el apoyo a los autores en esta materia para ayudar a que las comunidades científicas participen en la generación de información que pueda estar disponible de forma gratuita.biblioteca_ebooks Desde la sección se han presentado algunas buenas prácticas en la materia, como el trabajo de la biblioteca de la Universidad de Deaking (Australia) en apoyo a los investigadores en sus publicaciones de acceso abierto, o la labor del Centro de Información de la Mujer de Georgia, que recopila información y trabaja por el desarrollo de valores democráticos a través de la protección de los derechos de las mujeres. También han formulado una serie de recomendaciones para los responsables de la toma de decisiones políticas. Entre otras cosas, proponen:
  • Desarrollar modelos de negocio nuevos adaptados y más eficientes respecto al libro electrónico.
  • Permitir a las bibliotecas que adquieran y preserven materiales en todos los formatos, incluidos los electrónicos, extendiendo las excepciones que tienen en cuanto a derechos de autor también a los medios electrónicos.
  • Sensibilizar sobre aspectos éticos respecto a las bibliotecas, para garantizar una selección neutral de la información y los materiales que se adquieren.
 

Acceso a la información gubernamental

La Declaración de Lyon reconoce que el acceso a la información gubernamental es un requisito imprescindible para que los ciudadanos puedan mejorar sus vidas, y ayuda a los gobiernos a alcanzar sus objetivos de desarrollo. Las personas necesitan acceder a esa información para montar negocios, encontrar trabajo, desarrollar sus comunidades y encontrar oportunidades económicas, entre otras cosas. Las bibliotecas gubernamentales juegan un papel crucial en esta materia, no solo ayudando a encontrar esa información, sino también, por ejemplo: contribuyendo a que los ciudadanos desarrollen las aptitudes necesarias para buscar, acceder, entender y usar la información; facilitando la tecnología, el asesoramiento y los servicios a nivel local y nacional para distribuir esa información; educando a los funcionarios públicos en el acceso a la información; y preservando la información gubernamental en todos los formatos en archivos históricos para que pueda ser usada por las generaciones futuras. Por eso, desde la IFLA defienden que se reconozca la contribución de las bibliotecas y el personal bibliotecario en estas materias y en la ampliación del gobierno abierto, y que se desarrollen y mantengan en todos los países redes potentes de bibliotecas especializadas en información gubernamental para ayudar a la ciudadanía a acceder, usar y aplicar esa información en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible.

Conservación del patrimonio cultural

Pero ya sabemos que sin la conservación de la información no hay acceso a ella. Desde la sección especializada de la IFLA en la materia reivindican primero el papel de bibliotecas, archivos y otras instituciones culturales como guardianes del patrimonio y cómo esa preservación permite a los ciudadanos ejercer sus derechos culturales, sociales, económicos y políticos. Y para que esto sea posible, recomiendan algunas medidas:
  • Más recursos para llegar a las sectores de población con menos recursos, porque los archivos analógicos y digitales de muchas culturas están en peligro por la falta de financiación, espacios adecuados y conocimiento.
  • Un programa de formación que ayude a seguir elaborando buenas prácticas y protocolos de actuación, al intercambio, la mejora de las capacidades del personal que trabaja en estos servicios, y la revisión permanente de las normas ISO, NISO y otros estándares de actuación.
Y recuerdan algo que merece la pena no olvidar: se trata de preservar y celebrar la diversidad cultural que con el paso de los años se ha venido perdiendo, o que se ha suprimido por intereses varios. La era digital, con internet a la cabeza, facilita esta labor. Es una oportunidad que merece la pena aprovechar. En la próxima entrega de este resumen de recomendaciones nos centraremos en la alfabetización, en las bibliotecas infantiles, juveniles, en las escolares, y en la contribución de las bibliotecas a la mejora de la salud de la población. Esperamos que os resulte útil. ¡Feliz semana!]]>

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Gadgets en la biblioteca: tecnología para llegar más lejos

papel central como impulsoras de la alfabetización tecnológica de la ciudadanía, y hay quien dice que, para eso, las bibliotecas deberían estar equipadas con la tecnología más avanzada disponible en el mercado. Como la realidad es la que es, y los presupuestos son los que son, en gran parte de los casos no es realista pensar en la incorporación a la oferta de servicios bibliotecarios de los innumerables gadgets que aparecen. Y, sin embargo, es difícil resistir la tentación de ver qué ofrece el mercado, por si haciendo cálculos vemos que la cosa nos sale rentable y podemos incorporarlos. ¡Hay vida más allá de los cursillos para usuarios sobre el uso de internet y del uso de app móviles, de las que hablamos en esta entrada sobre las aplicaciones premiadas en el VII Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas!. Vamos a ver tres ejemplos:

Algo más que un carné de biblioteca

Os presentamos el Marcapáginas Bibliotecario Inteligente, un aparatito diseñado por la empresa china TOOUT, que además de funcionar como un tradicional marcapáginas ofrece funcionalidades tales como las de un GPS para ayudar al usuario a moverse por la biblioteca para encontrar el libro que busca, llevar un registro de los libros que ha tomado prestados el usuario y recordarle las fechas de devolución. Es el camino por el que podrían avanzar los carnés de socios.TecnologiaGadgetsMarcapaginas TecnologiaGadgetsMarcapaginas2 El siguiente invento podría incorporarse como funcionalidad en esos carnés de biblioteca inteligentes de los que hablamos. Se trata del Ivi Guide, un lápiz electrónico que escanea las palabras impresas en papel para traducirlas al idioma que desees. La idea es interesante porque lo mismo que traduce, podría utilizarse simplemente como subrayador digital que envíe por correo electrónico al usuario todo el texto seleccionado durante la lectura en la sala de la biblioteca. Simple y funcional. TecnologiaGadgetstranslator_pen

Interfaz digital para libros impresos

¿Que os parecería poder hacer con un libro impreso todo lo que hacemos con un lector de libros electrónicos? Búsquedas inteligentes sobre el contenido del libro, búsqueda de referencias en internet, traducción simultánea, escribir notas y seleccionar pasajes del libro para almacenarlos… En todo eso ha pensado Fujitsu para desarrollar FingerLink, un sistema mediante el cual puedes acceder a toda una serie de funcionalidades extra colocando simplemente un libro o un documento impreso en una mesa situada bajo una cámara que escanea la información que tú señales con el dedo. Pero mejor que describiros la idea es que veáis el vídeo con el que presentan el proyecto. Es fascinante. Algunas de estas ideas nos pueden parecer casi ciencia-ficción, como los drones de los que nos hablaba hace un tiempo Julián Marquina en su blog. Pero ya sabéis que en cuestiones tecnológicas el ritmo es acelerado, y lo que hoy parece inalcanzable económicamente, mañana lo tienes en tu mesa. Lo importante de todos estos aparatos no es que nos parezcan supermolones: la clave está en pensar de qué modo nos ayudan a mejorar el acceso al aprendizaje y en qué medida nos permiten derribar los muros de la biblioteca para llegar a más personas, más allá de las que caben en un espacio finito, y para conectar con muchos usuarios que empiezan a no entender bien el entorno analógico. Como esta niña (a la que muchos de vosotros ya conoceréis), que necesita urgentemente el invento de Fujitsu. ¡Feliz semana! ]]>

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