Bibliotecas ecológicas para combatir el cambio climático

Desde las bibliotecas podemos hacer mucho para contribuir a la lucha contra el cambio climático, con edificios más sostenibles, un mejor uso de los recursos y, también, sensibilizando. Las bibliotecas ecológicas ya están aquí, y han llegado para quedarse. BibliosEcologicas_kaohsiung-public-library (Imagen: plano de la Biblioteca Pública de Kaohsiung, de Taiwan)

Edificios sostenibles

Para empezar la casa por el tejado (y el resto de elementos de la construcción), veamos cómo debe ser el edificio de nuestra biblioteca verde, los elementos esenciales para que una construcción sea considerada ecológica. Para ello, tenemos que tener en cuenta:
  • La elección del lugar en el que se emplaza la biblioteca, para reducir, por ejemplo, la necesidad del uso de medios de transporte para acceder a ella.
  • Una arquitectura bioclimática: con diseños ecoeficientes respecto al consumo de energía, ahorro de agua, uso de materiales locales, reducción de la producción de residuos.
En esta guía de la confederación de Consumidores y Usuarios tenéis información sobre éstas y otras cuestiones como aislamientos de edificios, uso de energías renovables, aire acondicionado e iluminación, que pueden resultar muy útiles si se está decidiendo construir una nueva biblioteca o remodelar o adaptar una ya existente para convertirla en una biblioteca ecológica de verdad.

Planifica tu sostenibilidad

Pero para tomarse realmente en serio la tarea, como en cualquier otro aspecto de la gestión de la biblioteca, es esencial empezar por la planificación. Hemos encontrado al respecto un recurso impagable de la Universidad de Illinois (EE.UU) que identifica las diferentes fases y pasos que debes seguir en esa planificación, y que pasamos a resumiros aquí:
  • Forma un equipo verde: identifica personal de la biblioteca que esté al tanto de las cuestiones operativas, que esté comprometido con la promoción de prácticas responsables desde el punto de vista medioambiental. Intenta incluir personas con diferentes niveles de responsabilidad, y nombrad a un/a coordinador/a. El equipo debe tener autoridad para fijar objetivos y llevar a cabo las acciones necesarias para conseguirlos.
  • BibliotecaEcologica_huellaEvalúa tu huella ecológica: ¿en qué estás utilizando energía y agua, cuánta y cuánto cuesta? ¿Cuántos residuos generáis, y qué parte estáis reciclando? ¿Compráis productos ecológicos? ¿Qué productos compráis que tengan componentes dañinos para el medio ambiente? Identificad también qué hacéis bien y debatid sobre las barreras que habéis encontrado en estas prácticas positivas y cómo las habéis superado.
  • Establece objetivos e indicadores: objetivos tanto a corto como a largo plazo, realistas, específicos y cuantificables, del tipo “vamos a reducir el uso de la energía un 30%”. Preguntaos cómo podéis hacer las cosas de forma más eficiente, evalúa las actividades de la biblioteca teniendo en cuenta su impacto medioambiental.
  • Desarrolla ideas para la acción: compara lo que ya estáis haciendo con vuestros objetivos a largo plazo, crea una lista de proyectos potenciales, incluyendo acciones pequeñas y de gran envergadura. Piensa en qué haríais si fuerais a remodelar la biblioteca, qué haríais si tuvierais que poner en marcha algo mañana mismo. Haced lluvia de ideas, investigad lo que están haciendo otras bibliotecas y buenas prácticas recomendadas por organizaciones y entidades públicas. Pedid sugerencias a los usuarios, al resto de compañeros, a los jefes…
  • Establece prioridades: para hacerlo podéis basaros en los beneficios medioambientales del proyecto, en si son significativos, si es factible, si puedes controlarlo, si es algo que preocupe verdaderamente al personal o a los usuarios, si son acciones con un impacto educativo o con alta visibilidad. Las acciones que más “síes” hayan conseguido a todas estas cuestiones son las que merecen ser prioritarias.
  • Pasa a la acción: trocea cada proyecto en tareas asequibles y objetivos cuantificables cuando sea posible, asigna el personal o los voluntarios/as responsables de cada tarea, identifica los recursos necesarios para llevarla a cabo, define cómo harás seguimiento de su ejecución y usa indicadores que te permitan medirlo. Asigna una fecha tope para completar cada tarea.
  • Evaluación y documentación: define qué necesita ser evaluado, cómo se hará, con qué frecuencia, y quién se ocupara de ello.
  • Involucra a todo el personal y a los usuarios: sensibiliza y forma al personal, realizad recordatorios sobre las medidas adoptadas (recicla, apaga las luces…), haced que sea divertido (premios para las buenas ideas…), integrad las sostenibilidad en la planificación de la biblioteca, que ser algo rutinario y no un mero añadido, informad de los avances que van consiguiéndose.

Ejemplos y recursos

Un buen ejemplo de trabajo bien planificado y comunicado es el de la Biblioteca de la Universidad de Burgos. En esta web podéis encontrar toda la información que han publicado sobre la política ambiental de la Universidad y el sistema de gestión ambiental de la biblioteca, blog, folleto informativo, etc. Hay otros ejemplos de bibliotecas ecológicas, algunos de ellas de reciente construcción como algunas de las que os hablábamos en este post, o cómo las que podemos ver en la web Ecoosfera.BibliosEcologicas_Taipei-Public-Library-Beitou-Taiwan En cuanto a los recursos la cantidad de los que hay disponibles es abrumadora. Por lo que toca a las bibliotecas ecológicas, podéis seguir los trabajos del Grupo de la IFLA sobre Bibliotecas y Sostenibilidad Ambiental, y podéis visitar también la página de la American Library Association sobre la materia, o esta otra de Designing Libraries. Ambas incluyen muchos y muy buenos enlaces a webs, blogs e información de referencia. Que conste que no creemos en las frases tipo “luchar contra el cambio climático (el cáncer, la pobreza…) está en tu mano”. Nos parecen falacias que en demasiadas ocasiones se utilizan para disuadirnos de pedir cuentas a los principales responsables de esta situación, y para consolar nuestra conciencias ante problemas que, sobre todo, necesitan de decisiones políticas claras, éticas y comprometidas. En lo que sí creemos es en que somos responsables de lo que cada uno hacemos en nuestra casa, en el trabajo, en nuestro barrio o en nuestro pueblo. Las bibliotecas también tienen esa responsabilidad, y además ocupan un lugar privilegiado para educar y sensibilizar a los demás. Dejaremos para otro post cómo hacerlo. ¡Feliz semana!]]>

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Verdes, flexibles y participativas: las mejores bibliotecas nuevas de EE.UU y Canadá

Library Journal acaba de hacer pública la lista de bibliotecas ganadoras del proyecto New Landmark Libraries, con el que han reconocido a las mejores bibliotecas construidas en EE.UU y Canadá en los últimos cinco años. La intención declarada es servir como hoja de ruta para quienes estén trabajando en proyectos de construcción o rehabilitación de bibliotecas. Son los que marcan tendencia, las que anticipan el futuro: verdes y flexibles, diseñadas con la participación de los usuarios, lugares que entienden perfectamente las necesidades y oportunidades que tiene la comunidad a la que sirven. Pasen y vean: aquí os presentamos una selección de las ganadoras.   Biblioteca Bayview Linda Brooks-Burton. Red de Bibliotecas Públicas de San Francisco (EE.UU). Inauguración: 2011. Diseño: THA Architecture (con Karin Payson architecture + design). PremioNLL2015_BruceDamonteSituada en el barrio en el que se encontraban los antiguos astilleros, una zona predominantemente afroamericana, respeta y revaloriza la herencia cultural de la comunidad -con la incorporación, por ejemplo, de símbolos africanos-, y ofrece espacios acogedores diferenciados por edades, sistemas de iluminación y ventilación naturales y mecánicos, tejado con jardín y placas solares para reducir el consumo energético. (Fotografía de Bruce Damonte).   Biblioteca Pública de Cedar Rapids, Iowa (EE.UU). Inauguración: 2013. Diseño: OPN Architects, Inc. PremioNLL_CedarRapidsHa sido construida después de que la anterior biblioteca fuera arrsada en 2008 por una de las peores inundaciones vividas en la ciudad, y destaca por su sostenibilidad: utiliza energía geotermal para regular la temperatura, espacios abiertos para aprovechar la luz natural, recogida de agua de lluvia y tejado ajardinado. Está situada en el centro de la ciudad junto al museo de arte y el principal parque público para crear un gran espacio de actividad cívica.   Biblioteca Pública de Edmonton (Sucursal de Jasper Place). Alberta (Canadá). Inauguración: 2013. Diseño: Hughes Condon Marler Architects Aquí han apostado por crear un espacio social de referencia en la comunidad porque esa era una gran carencia. Salas amplias, dinámicas y acogedoras, luz natural y una estética moderna y relajante.   Biblioteca Pública de Lawrence. Kansas (EE.UU). Inauguración: 2014. Diseño: Gould Evans. PremioNLL_Laurance_GouldEvansPremioNLL_Laurance_GouldEvans2Aquí, en lugar de tirar el antiguo y oscuro edificio de los años 70, decidieron encapsularlo en uno nuevo, más abierto, luminoso y atractivo, que mantuviera el foco central en la lectura y al mismo tiempo incorporara los nuevos servicios acordes con el nuevo concepto de biblioteca. Ahora cuenta con estudio de grabación, auditorio, equipamiento de juegos para adolescentes, y todo ello coexiste con amplios espacios para leer tranquilamente. Y no tiene los tradicionales mostradores de atención: los han sustituido por puntos móviles de información. (Fotografías: web de Gould Evans)   Biblioteca Central de Madison, Wisconsin (EE.UU). Inauguración: 2013. Diseño: MSR PremioNLL_MadisonLa remodelación de esta biblioteca fue un proceso participativo ejemplar. Sus rasgos básicos pasan por la idea de convertir la biblioteca en la sala de estar de los usuarios, con lugares cómodos para sentarse, estanterías compactas y espacios flexibles; acceso directo al personal (aquí también eliminaron los tradicionales mostradores); colaboración con organizaciones sociales del centro de la ciudad para crear un modelo de asistencia a las personas sin hogar; y sostenibilidad con la reutilización de materiales del antiguo edificio, placas solares y sistemas para adecuar la iluminación artificial a la cantidad de luz natural disponible.   Biblioteca de Goodwood, Baton Rouge, Luisiana (EE.UU). Inauguración: 2014. Diseño: The Library Design Collaborative: Cockfield Jackson | Tipton Associates | Dewberry. PremioNLL_BatonrougeSituada en pleno parque, el edificio se ha reconstruido con materiales que minimizan el impacto en el entorno verde y que, además, lo hacen más eficiente frente al calor y las fuertes lluvias que caracterizan el clima de Baton Rouge. En el interior, los usuarios querían variedad de espacios para diferentes usos, y lo tienen: cuentan con más de 70 posibilidades diferentes, grupos desde cuatro hasta 300 personas pueden reunirse con relativa intimidad, y una de las salas más grandes conecta con un escenario cubierto que da a la plaza exterior. El desplazamiento de población que causó el huracán Katrina hizo aumentar la demanda de servicios de alfabetización y orientación laboral para adultos. El nuevo edificio los incluye. (Fotografía: Tipton Associates).   Biblioteca Central de San Diego, California (EE.UU). Inauguración: 2013. Diseño: Rob Wellington Quigley, FAIA / Tucker Sadler Architects Simplemente icónica. Con su cúpula acristalada simbolizando que el aprendizaje nunca está completo, esta biblioteca se ha convertido para muchos en el espacio público de referencia en San Diego. Hay continuidad entre los espacios cerrados y al aire libre, salas de lectura rodeadas de jardines, espacios para arte, eventos, salas de estudio, arte… Y todo ello sin generar déficit público gracias a las generosas donaciones de la comunidad. Se ha convertido en punto de referencia tal en la ciudad que solo en el primer año se celebraron en ella …¡22 bodas!   Biblioteca Comunitaria de Vancouver (EE.UU). Inauguración: 2012. Diseño: The Miller Hull Partnership. PremioNLL_Vancouver,_WashingtonIdeada como un “cajón lleno de conocimiento”, esta biblioteca destaca por su transparencia para conectas con el entorno, un área infantil diseñada para el aprendizaje activo y su “muro del conocimiento”, con una altura equivalente a cuatro pisos, que invita a los usuarios a “echar un vistazo, explorar y conectar”. (Fotografía: Miller Hull Partnership) Encontraréis más información sobre los ganadores y los proyectos finalistas en la web el Library Journal. ¡Que lo disfrutéis!]]>

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Bibliotecas sostenibles: más allá de la biblioteca verde

Congreso Mundial de Bibliotecas e Información de la IFLA celebrado este verano en Lyon, nos llamó la atención la de Jeffrey Scherer, un arquitecto con 40 años de experiencia diseñando bibliotecas que puede poner en su curriculum el haber sido el artífice de más de 125 edificios dedicados a ellas en EEUU. Y nos llamó la atención el artículo porque Scherer no se limita a hablar de bibliotecas verdes que minimizan su impacto medioambiental, sino que va más allá. Desarrolla el concepto de bibliotecas sostenibles, no solo como aquellas que tienen en cuenta el medio ambiente, sino también las que buscan maximizar los impactos positivos en los ámbitos económico, social y cultural de la comunidad. En una época en la que todos damos muchas vueltas al futuro de las bibliotecas, este documento aporta una visión muy enriquecedora. Aquí lo resumimos. Biblioteca-al-aire-libre-en-un-vinedo-en-BelgicaScherer habla de que las bibliotecas que tienen éxito son las que responden a sus comunidades creando servicios especialmente diseñados para cubrir sus necesidades. Como instituciones, las bibliotecas se están reafirmando como centros clave para el aprendizaje y el intercambio dentro de la comunidad, lo que ayuda a generar vínculos, a vertebrar esa comunidad a través de valores compartidos. Y esto es muy importante, especialmente en el contexto en el que nos encontramos ahora: dice que “al vincular de forma inextricable el comportamiento económico, medioambiental, social y cultural de la biblioteca dentro de la comunidad, aquella contribuye a una nueva forma de administrar que se resiste a limitarse al estrecho marco económico que prevalece en el discurso político” de estos tiempos. Viene muy a cuento, ¿verdad? La clave está en establecer los equilibrios adecuados entre los cuatro puntos cardinales a la hora de diseñar espacios y servicios. Vamos por partes.

Los aspectos económicos

Para que cualquier institución tenga éxito es clave que cuente con un presupuesto saneado que le permita ofrecer a la ciudadanía lo que ésta demanda con un coste que sea considerado justo. Tener en cuenta los aspectos medioambientales, sociales y culturales permitirá a los responsables de los servicios bibliotecarios definir de forma más precisa un presupuesto adecuado y reforzará la valoración de las bibliotecas por parte de la comunidad porque ésta sentirá que responde con eficiencia a sus necesidades. ¿En qué medidas puede concretarse esto, por ejemplo? En la eliminación duplicidades, una buena gestión del as colecciones, el ahorro de energía energía y cualquier otra forma de ser más eficientes con el gasto. Todo ello permitirá destinar más dinero a nuevos servicios diseñados específicamente para la comunidad. Además, y como de lo que se trata es de establecer relaciones de ida y vuelta con la comunidad, la biblioteca puede facilitar, en el ámbito económico, asesoramiento a las PYMES o funcionar como enlace entre los negocios locales y los ámbitos culturales y organizaciones sociales de la comunidad.

Los aspectos sociales

FullertonPublicLibrary-Logo-tagline-RGB-highScherer plantea que, en este ámbito, la biblioteca debe dedicarse continuamente a detectar y entender las necesidades cambiantes de los usuarios para conectar siempre con sus expectativas y ajustar su programación, no solo porque sea su obligación sino también porque así la biblioteca demuestra que le preocupa lo que ocurre en su barrio o en su pueblo. “Con el paso del tiempo, el proceso de escucha, ajuste y comunicación genera una historia compartida”, dice el arquitecto, aumenta el número de usuarios, y la economía local del conocimiento crece, y con ella su sostenibilidad.

Los aspectos medioambientales

Las bibliotecas públicas debe aplicarse a sí mismas, y promocionar, un comportamiento medioambiental responsable para ser sostenibles. La ponencia menciona algunos ejemplos de lo que se debería tener en cuenta a la hora de planificarlas y gestionarlas:
  • Estar situadas estratégicamente en la localidad para minimizar los desplazamientos y ser más eficientes en la prestación de servicios.
  • Cambiar sus prácticas operacionales y de limpieza.
  • Ajustar de forma continua sus infraestructuras tecnológicas.
  • Hacer seguimiento de su consumo y la generación de residuos.

Los aspectos culturales

La oferta de servicios culturales por parte de las bibliotecas es un imperativo ético imprescindible para preservar la identidad y los valores de la comunidad, dice Scherer. La oferta de teatro, arte, literatura, cine y música sirve como escaparate de la memoria colectiva, y, además, contribuye a impulsar la economía local porque conciencia sobre el papel que la cultura juega en la ciudad, el barrio o el pueblo. Además de extender las actividades en asociación con otras organizaciones culturales, es importante pensar en el diseño de la biblioteca para que se convierta en una aportación al patrimonio paisajístico local, y también para que ofrezca espacios para el intercambio y el diálogo entre los ciudadanos. castelldefels0014-388bfdb35aSi queréis saber más, aquí tenéis el enlace a la ponencia (en inglés). No os perdáis la Matriz para una comunidad sostenible que presenta, en la que vincula muchas de las ideas que aquí os hemos resumido. Sabemos que hay bibliotecas en España que trabajan en esta línea, por ejemplo la Central de Castelldefels, de la que hablamos en el número 6 de nuestra revista, aquella que dedicamos al mecenazgo. Paseando por su web podréis ver todo lo que dan de sí las actividades de esta biblioteca. Como siempre, los comentarios están abiertos para que compartáis con todos nosotros otras experiencias e ideas que aporten al común. ¡Feliz semana! (La primera imagen corresponde a una biblioteca «plantada» por el artista Massimo Bartolini al aire libre en un viñedo en Bélgica. Más en la web ecologismos.com).]]>

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